Encuesta Humanitas 2026 sobre la vida religiosa en Chile.
“No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús” (Carta de San Pablo a los Filipenses 4,6-7).
Seis hallazgos:
- Se reza mucho más de lo que se va a la iglesia. Dos de cada tres personas que rezan a diario no van a misa o al culto cada semana. Entre los católicos son tres de cada cuatro.
- Se suele rezar a solas y con palabras propias. La oración en familia o en comunidad es rara entre los chilenos. Los católicos utilizan bastante las oraciones confesionales, pero lo hacen casi siempre solos; los evangélicos rezan con la Biblia y algo más en comunidad.
- Se reza para pedir y alabar a Dios. Los católicos rezan mucho por protección y para que las cosas les salgan bien; los evangélicos mucho más para alabar a Dios.
- La Virgen y los santos interceden, pero también los deudos. Los católicos dirigen su oración a Dios mediante intercesores, principalmente la Virgen y los santos, pero pedir socorro al familiar fallecido es también muy común y es el único intercesor que sobrevive fuera del catolicismo.
- La memoria litúrgica es católica, la bíblica es casi enteramente evangélica. El Padrenuestro y el Avemaría mantienen la unidad de los católicos. Solo el Padrenuestro mantiene la unidad de los cristianos.
- La oración suele ser escuchada y respondida. Casi todo el mundo siente que su oración ha sido alguna vez escuchada y respondida favorablemente, pero se experimenta mucho menos la cercanía de Dios al rezar. Lo que más se encuentra es paz.
Por qué estudiar la oración
La oración es la práctica religiosa que mejor resiste el cambio religioso en Chile. Mientras la afiliación y la asistencia al templo caen, rezar sigue siendo algo muy común y cotidiano: según datos de la Encuesta Bicentenario UC 2026, el 46% de los chilenos reza a diario.
Las encuestas generales miden cuánto se reza, pero no cómo se reza. Esta encuesta, la primera de una serie anual de Humanitas sobre la vida religiosa del país, preguntó a 1.139 personas que rezan dónde lo hacen, con qué palabras, por qué motivos, a quién se encomiendan, qué oraciones recuerdan y qué experimentan al rezar.
1. Se reza mucho más de lo que se va al templo
Dos de cada tres personas que rezan a diario (65%) no van a misa o al culto cada semana, y una de cada cuatro (24%) no va nunca o casi nunca. La oración frecuente se ha separado y a veces ha sustituido la observancia de templo, sobre todo entre los católicos.

Tres de cada cuatro católicos que rezan a diario no van a misa semanalmente. Los evangélicos son el caso inverso: la mayoría de quienes rezan a diario también va al culto cada semana. Visto desde el otro lado, uno de cada cuatro católicos que nunca van a misa reza sin embargo todos los días.
2. Se reza a solas y con palabras propias
La oración se hace sobre todo a solas: el 57% reza con frecuencia en silencio en su casa y el 32% a solas fuera de ella, en el auto, en la calle, en la micro o en el metro. Rezar con la familia (15%) o en una comunidad (14%) es poco común.
También predominan las palabras propias. El 84% habla espontáneamente con Dios y el 78% dedica tiempo a pensar sin decir palabra. Las oraciones aprendidas de memoria (59%), la lectura de la Biblia (41%) y los libros de oraciones (18%) son menos frecuentes.

La oración se presenta en tres grados distintos:
- Quienes no tienen religión rezan sin fórmulas aprendidas y sin comunidad: es la forma más desinstitucionalizada de la oración.
- Los católicos son los únicos que mantienen los rezos confesionales a la par de la oración espontánea, pero rezan a solas: conservan el vínculo con la comunidad a través de la memoria litúrgica.
- Los evangélicos rezan con palabras propias, pero con la Biblia en la mano y lo hacen más con la familia o en comunidad fuera del templo.
3. Protección, petición y alabanza
La oración se activa ante la adversidad. Casi todos rezan durante una enfermedad propia o de un familiar (91%) y cuando tienen una preocupación o una tarea difícil (91%). Los ritmos cotidianos son menos frecuentes: rezar al despertar (42%) o antes de comer (33%).
El motivo principal de la oración es la protección contra un accidente, una enfermedad u otro mal (60%), pero la oración de petición, la que se hace para pedir que a uno le vaya bien en una tarea, examen o viaje, es casi igualmente importante (51%). Acudir a Dios en la angustia sigue siendo característico, sobre todo en el mundo católico. La oración de sabiduría, la del que reza para obtener una guía o un consejo para tomar una decisión (51%), es común en ambos lados. Rezar por los problemas de la comunidad o del país (19%) es raro, y por los enemigos o los adversarios, casi inexistente (4%).

La oración de petición que suele ser puntual y específica, que algo salga bien, es más propiamente católica, y adopta a veces la estructura de la manda: el 54% de los católicos hace mandas al menos en circunstancias adversas y apremiantes, frente al 9% de los evangélicos. Lo distintivamente evangélico es la oración de alabanza; los evangélicos, además, practican más la oración penitencial, y ambas están muy disminuidas en el mundo católico. Las oraciones de alabanza y penitencial, sin embargo, son características de la religiosidad de templo: entre los católicos asiduos, por ejemplo, el motivo de la alabanza puede alcanzar hasta el 44%, que se compara con un magro 15% entre los que no van nunca al templo, y el motivo penitencial tiene también esta brecha, aunque algo más ceñida. La gradiente de templo entre los evangélicos es también muy pronunciada: entre evangélicos asiduos, un 70% marca la alabanza como motivo principal, y otro buen 40% marca el motivo penitencial, en ambos casos en una proporción que duplica las menciones de los que no van al culto.
4. Virgen y santos interceden, pero también los deudos
Los católicos utilizan masivamente intercesores para elevar su oración, a diferencia de los evangélicos, que casi no recurren a ellos y elevan directamente su plegaria a Dios. La Virgen sigue siendo la primera intercesora entre católicos: el 80% se encomienda a ella, al menos algunas veces. Pero los familiares fallecidos (72%) interceden a la par que los santos (71%), y fuera del catolicismo son el intercesor que mejor sobrevive.

La intercesión se presenta en tres grados:
- Los católicos mantienen la intercesión completa: la Virgen primero, y luego los deudos y los santos en proporciones masivas y semejantes.
- Quienes no tienen religión pierden en algo a la Virgen y a los santos, pero conservan a sus muertos como intercesores de ayuda y protección.
- Los evangélicos rechazan la intercesión, salvo unos pocos que se encomiendan a sus difuntos, el doble que a la Virgen y los santos.
Las devociones de templo aparecen con menos frecuencia: el 15% de los católicos reza el Rosario con alguna frecuencia y el 12% hace alguna novena o vigilia de oración. Es posible que hoy en día ambas cosas se hagan solo dentro del templo. La Adoración del Santísimo puede alcanzar una cifra similar (16%). La participación en cadenas de oración y la oración en grupo con imposición de manos es una práctica más bien evangélica. Con todo, rezar ante una imagen de la Virgen públicamente expuesta es una costumbre católica bien arraigada: 20% no deja de hacerlo cuando se topa con alguna y otro 40% lo hace con alguna frecuencia.
5. La memoria litúrgica es católica, la memoria bíblica es evangélica
Casi todos los católicos pueden recitar sin falta el Padrenuestro (95%) y el Avemaría (87%). Estas oraciones siguen constituyendo el principal vínculo de la comunidad católica de creyentes. Incluso los que no van nunca a la iglesia pueden decir el Padrenuestro y el Avemaría en la misma proporción de los que van. Tratándose del Credo, del Gloria o del Yo pecador, reaparece, en cambio, la fisura entre los que van y no van a la iglesia. Otras oraciones devocionales dedicadas a la Virgen como la Salve Regina, el Ángelus, el Magníficat o la oración conmemorativa del Mes de María se conocen mucho menos y están casi enteramente radicadas en los asiduos a la iglesia (aunque no más de un 40% entre los católicos que van frecuente a la iglesia las puede decir de memoria). Todas las oraciones marianas, incluyendo el Avemaría, son exclusividad católica: muy pocos evangélicos pueden recitarlas.

La memoria bíblica, en cambio, es evangélica. Dos de cada tres evangélicos pueden recitar el Salmo 23 («El Señor es mi pastor») y el versículo de Juan 3,16 («Porque de tal manera amó Dios al mundo»), y la mitad el Salmo 91 («Tú que vives al amparo del Altísimo»), algo que solo los católicos asiduos conocen imperfectamente, lo que subraya la importancia que los evangélicos conceden a la meditación bíblica como práctica de oración.

6. La oración suele ser escuchada y respondida
Casi todos los que rezan han sentido que su oración fue alguna vez escuchada y respondida (92%), y el 62% declara que esto ha sucedido incluso muchas veces. El que reza diariamente le confiere todavía más eficacia a la oración. El 83% ha tomado alguna decisión importante después de rezar, lo que le confiere a la oración de consejo y sabiduría una eficacia también particular. La eficacia de la oración está fuera de dudas entre quienes perseveran en ella. Incluso entre quienes no tienen religión, el 86% de los que rezan siente que su oración ha sido escuchada al menos algunas veces.

Entre las emociones principales que se experimentan al rezar, predomina la paz, quietud o tranquilidad que produciría la oración. La cercanía de Dios es más frecuente entre evangélicos que carecen de intercesores, mientras que la esperanza es un sentimiento más decisivo entre los católicos. A veces rezar es más un acto de confianza que de encuentro: se tiene la seguridad de que Dios escucha, pero no se siente necesariamente su proximidad.

Nota metodológica
| Ficha técnica | Detalle |
|---|---|
| Ejecución | Cadem, septiembre de 2026. |
| Método | Cuestionario autoadministrado por web al Panel Cadem Online. |
| Universo | Mayores de 18 años, todos los grupos socioeconómicos, todo el país. |
| Muestra | 1806 encuestados; 1139 rezan al menos ocasionalmente. |
| Ponderación | Por sexo, edad y grupo socioeconómico. |
| Error muestral | Referencial: ±3,1% para 1.000 casos, si el muestreo fuera probabilístico. |
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